La Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) emitió un llamamiento urgente a las administraciones y a la ciudadanía para frenar el incremento de casos de intrusismo profesional en el sector. La organización presentó un decálogo de seguridad dirigido a los pacientes para que lo apliquen antes de someterse a cualquier procedimiento estético, reseña la AGENCIA EFE.
El último Informe de Percepción de la Medicina Estética, elaborado en abril junto a Sigma Dos, revela que 46 % de la población española se ha realizado algún tratamiento estético y 30 % tiene intención de hacerlo en el futuro. Sin embargo, el documento muestra un dato preocupante: 44 % de los pacientes desconoce que estas prácticas deben ser realizadas exclusivamente por un médico colegiado.
La SEME también alertó sobre el desconocimiento generalizado respecto a la obligación de que los centros cuenten con la licencia sanitaria U.48, requisito indispensable para operar legalmente.
El perfil que más preocupa a la sociedad científica es el de los jóvenes entre 25 y 30 años, quienes suelen priorizar el precio frente a la seguridad y acuden a locales sin autorización médica.
“La medicina estética es medicina”: SEME pide no banalizar los tratamientos
El presidente de la SEME, Juan Antonio López-Pitalúa, recordó que la medicina estética busca bienestar físico y emocional, y mejora la autoestima de 8 de cada 10 usuarios. Afirmó que nunca debe confundirse con servicios de peluquería o gimnasios.
El documento cita su advertencia: “Cualquier infiltración o tecnología médica es un acto médico y como tal debe ser aplicado por un médico estético y en un centro autorizado. Dejar de lado el criterio médico ya no es solo competencia desleal, es un problema de salud pública con consecuencias físicas y psicológicas irreparables”.
La SEME insiste en que el intrusismo genera complicaciones graves, desde infecciones hasta secuelas permanentes, y exige reforzar la supervisión de centros y profesionales.
El decálogo de seguridad para pacientes: 10 reglas para evitar riesgos
La SEME insta a los ciudadanos a aplicar estrictamente los siguientes 10 puntos de seguridad antes de someterse a cualquier procedimiento estético:
- Titulación médica: Todo tratamiento es un acto médico y solo puede ser realizado por un médico licenciado y colegiado.
- Clínica autorizada U.48: El centro debe exhibir la autorización sanitaria correspondiente.
- Diagnóstico previo: El médico debe valorar al paciente y abrir una historia clínica.
- Consentimiento informado: La información debe ser clara y entregada por escrito.
- Trazabilidad del producto: El material inyectable debe abrirse frente al paciente y entregarse la pegatina del lote.
- Desconfiar del low‑cost: Los precios excesivamente bajos suelen ocultar productos falsificados o personal no cualificado.
- Instalaciones higiénicas: El centro debe cumplir normas de asepsia y gestión de residuos biosanitarios.
- Seguimiento post‑tratamiento: El médico debe ofrecer pautas claras y disponibilidad ante complicaciones.
- Expectativas realistas: Un buen profesional prioriza la naturalidad y sabe decir “no”.
- Derecho a reclamar: El paciente puede solicitar hojas de reclamaciones o acudir a la SEME para verificar buenas prácticas.
CON INFORMACIÓN DE: AGENCIA EFE.
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