CARNAVALES DE EL CALLAO: ASÍ SE VIVIÓ UNA ALEGRE TRADICIÓN DE MÁS DE 100 AÑOS
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2 de marzo de 2022
CARNAVALES DE EL CALLAO: ASÍ SE VIVIÓ UNA ALEGRE TRADICIÓN DE MÁS DE 100 AÑOS

Escrito por J. R. Bertorelli

En la localidad minera de El Callao, ubicada al sur de Venezuela, en el estado Bolívar, se celebra cada año uno de los carnavales más emblemáticos del país y Latinoamérica, declarados por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en el 2016.

El 2022 no fue la excepción para festejarlos. El histórico Carnaval de El Callao se efectuó y culminó la noche de este martes 1 de marzo. Los cultores y guardianes celosos de esta tradición, pese a que la pandemia por el COVID-19 no ha cesado, y a las dificultades de abastecimiento de gasolina en la zona, abogaron por la realización de la fiesta que ha rendido honor a sus ancestros afroantillanos por más de un siglo.

El primer carnaval del pueblo se celebró en 1914. Desde entonces, la festividad se ha mantenido arraigada en sus habitantes a lo largo de los años, pasando de generación en generación, e involucrando a miembros de las familias callaoenses de todas las edades.

La fiesta transcurrió entre la coronación de sus reinas, la misa en honor a las “madamas” (el personaje más icónico de la festividad), el recorrido de las 20 comparsas participantes de este año y la presentación de 24 agrupaciones de calipso, el pegajoso ritmo caribeño característico de la entidad, originario de Trinidad y Tobago. Según se cita en el medio El Pitazo, unas 15.000 personas visitaron el lugar.

Alrededor de 200 madamas se juntaron en la misa de acción de gracias, realizada desde 1985, y descrita por el cultor Israel Brown, organizador principal del evento carnestolendo, como el “abreboca” de la celebración, “la misa marca el inicio de todo”, afirmó. Tras la ceremonia, y al son del popular calipso “Isidora”, arrancó la colorida fiesta con el desfile estas mujeres.

En esta oportunidad el carnaval rindió homenaje a la madama Miguelina Conde, una admirada lugareña de 86 años de edad, difusora del folclore por más de cinco décadas, y la última de las madamas de la época de “La Negra Isidora”, la luchadora social que marcó el camino del calipso.

No faltaron los “mediopintos”, los “diablos” y los “mineros”, protagonistas pintorescos que, junto a las madamas, en cada carnaval llenan las calles de alegría y mantienen viva la identidad local.

La reconocida fiesta significa para su gente alegría, unión y el deseo de mantener vivo el valioso legado. Significa también esfuerzo y dedicación, pero cuidar cada detalle de esta celebración es una labor que realizan comprometidos desde el seno de todas las familias que se involucran. Parte de la preparación incluye de confección de elaborados trajes y máscaras, así como la preparación artística.

Para Brown, quien desde muy pequeño hizo de esta celebración parte esencial de su vida, y por cuatro veces ha asumido la tarea de organizarla, es la fiesta del encuentro, “es el momento de reencontrarnos todos, es un compartir con todos los que llegan de otros lugares”, dijo.

Al cierre de esta celebración, y convencidos de preservar su práctica cultural en el tiempo, no pasarán muchos días para iniciar la preparación de los carnavales 2023, explicó Brown. “Poco a poco nos iremos organizando para el próximo año, esto lleva su tiempo”.

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