De Lisio: Nunca habíamos visto este nivel de contaminación en el Lago de Maracaibo
Vanessa Acosta
28 de julio de 2023
De Lisio: Nunca habíamos visto este nivel de contaminación en el Lago de Maracaibo

Durante años el Lago de Maracaibo, el cuerpo de agua más grande e importante de América del Sur y uno de los más grandes del mundo, ha sufrido los embates de los derrames de crudo además de los efectos de desechos químicos y plásticos, a lo que se suma la aparición de una cianobacteria a la que los marabinos llaman verdín por su color.

Antonio De Lisio, geógrafo, docente universitario, ecologista, investigador, exdirector del centro de estudios integrales del ambiente de la Universidad Central de Venezuela (UCV), calificó de grave y preocupante lo que ocurre en el lago zuliano que, según destacó, nunca había registrado niveles de contaminación como los que tiene en la actualidad.

“Es un nivel de contaminación que no habíamos apreciado anteriormente en el Lago de Maracaibo, que había tenido otras manchas verdes (…) Llamarlo verdín es una forma bastante amigable para hablar de una cianobacteria que es bastante preocupante tanto para la salud de la fauna como de los humanos por la toxina que produce.  Hablar de verdín minimiza la situación grave que estamos viendo ahora”, recalcó.

A la cianobacteria a la que se refiere De Lisio es Mycrocistis, la cual produce una sustancia tóxica llamada microcistina que, según se detalla en la página web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU (CDC por su siglas en inglés), puede provocar enfermedades tanto en humanos como en animales.

De acuerdo con los CDC, las personas expuestas a las cianotoxinas al tocar o nadar en el agua contaminada o al inhalar gotitas de aire contaminado pueden presentar irritación en la piel, ojos, nariz, garganta y pulmones. Asimismo, quienes consuman alimentos o traguen agua contaminada con esta cianobacteria, pueden experimentar dolor de estómago, dolor de cabeza, síntomas neurológicos (por ejemplo, debilidad muscular, mareos), vómitos, diarrea y daño hepático.

Erradicarla, según explicó De Lisio no es tan sencillo. El especialista recordó que no es la primera vez que el Lago de Maracaibo es cubierto por algas. En 2004 llegó a las orillas por primera vez la lemna, una planta acuática que crece en ambientes ricos en nitrógeno y que también es conocida como lenteja verde o Jacinto de Agua.

Si bien ambas algas son indicador de contaminación, el especialista aseguró que la lemna es fácil de remover, pero no ocurre así con el verdín. “Esa planta no produce el nivel de contaminación de esta cianobacteria (…) Mientras el Jacinto de Agua se podía reducir mediante métodos mecánicos y se recogía manualmente, aquí estamos hablando de la necesidad de depurar con carbono el agua para eliminar la presencia de esta bacteria”, subrayó.

Cuando existe exceso de nutrientes como el fósforo, el nitrógeno y el azufre en cuerpos de agua, las cianobacterias aumentan su población descontroladamente y eso es lo que está ocurriendo en el estuario marabino. Las grandes colonias de algas o cianobacterias se aglomeran en capas gruesas y viscosas en la superficie, impidiendo que la luz solar llegué hasta el fondo acuático y produciendo toxinas.

“Estas cianobacterias nacen y se desarrollan debido a la presencia en gran cantidad de fosfato y nitrógeno y todos los componentes nitrogenados que utilizamos en las actividades agrícolas. Por ejemplo, los detergentes que usamos al verterse directamente al lago o a través de los ríos, produce la presencia de ese fosfato y nitrato que alimenta a las cianobacterias”, puntualizó De Lisio.

 

Problema binacional

El Lago de Maracaibo es alimentado por numerosos ríos, siendo el Catatumbo el más grande. Este río discurre por territorios de Colombia y Venezuela, razón por la cual a juicio de De Lisio, la contaminación que hoy sufre el lago debería ser atendida por ambos países y, más aún, tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.

“No es un problema venezolano sino binacional porque recordemos que toda la cuenca del Catatumbo, que es uno de los principales aportes de agua que tiene el Lago de Maracaibo, nace en Colombia, en el Norte de Santander. Ese debería también ser un problema a resolver desde el restablecimiento de relaciones entre Venezuela y Colombia”, afirmó.

Asimismo, recalcó que si bien existe tecnología de punta en el mundo para acometer trabajos de descontaminación y saneamiento de cuerpos de agua, Venezuela no cuenta con los recursos económicos para adquirirla, al tiempo que destacó que tampoco hay suficiente personal especializado que se necesita.

“Hay una diáspora de profesionales y técnicos. Precisamente, me contactaron para tratar de formular una propuesta de evaluación del impacto socio-ambiental en la cuenca del Lago de Maracaibo y ha sido difícil conseguir biólogos porque la mayoría están en el exterior. Capacidad financiera interna no tenemos, la tecnología de punta existe pero no tenemos capacidad financiera y habría que ir a un organismo multilateral”, añadió.

 

Más allá del Zulia

 

Lo que ocurre con el Lago de Maracaibo no sólo tiene impacto y repercusión directa en quienes habitan en el estado Zulia. En ese sentido, De Lisio refrendó que teniendo una extensión tan vasta en la que confluyen las aguas de varios ríos, este cuerpo en sí mismo es uno de los espejos de agua más importantes en las tasas de evaporación y precipitación, además de ser reservorio y vehículo de biodiversidad.

“Es un factor importante no sólo para el Zulia, sino también para Los Andes venezolanos y colombianos. Los Andes venezolanos son, desde el punto de vista de la biodiversidad, muy comparables con la Amazonía venezolana, por lo que estamos hablando de una zona de gran biodiversidad. Venezuela está incluido en los países con mayor biodiversidad y Los Andes es un factor importantísimo para que lo siga siendo”, indicó.

Además, la cuenca de este lago está conformada por varios parques nacionales y monumentos naturales que tienen relevancia desde el punto de vista “ecosistémico” y no nada más para el país, sino también para toda la región y, en muchos casos, para el mundo, a decir por el especialista.

 

El Guaire y el saneamiento que no se concretó

En 2012, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó dos préstamos de $400 millones para apoyar los proyectos del saneamiento del Río Guaire en el área metropolitana de Caracas, y para optimizar la gestión de la calidad del agua en poblaciones mayores a cinco mil habitantes, en el país.

Según lo proyectado por el BID, un crédito de $300 millones sería destinado a obras en 12 subcuencas del río Guaire para la captación, conducción, separación y disposición de aguas servidas a los colectores marginales. Otro préstamo, de $100 millones, se destinaría para optimizar la gestión de la calidad del agua en localidades entre 5.000 a 500.000 habitantes.

No obstante, el saneamiento del afluente que atraviesa la capital no se ha concretado hasta ahora.  “Cuando hablamos del proyecto de descontaminación del río Guaire, que fue donde se trató de avanzar más, se bajaron algunos recursos pero nunca se descontaminó (…) Ya en 2005 no se contaba con los recursos para descontaminar algo que es más fácil de descontaminar. Descontaminar un lago son palabras mayores”, agregó De Lisio.

Caracas no es la única capital del mundo con un río contaminado. Por más de 100 años el Sena, el tercer curso de agua más grande de Francia y que pasa por París, fue sumidero de aguas residuales industriales. Sin embargo, ante la cercanía de los Juegos Olímpicos 2014, la capital conocida como la “ciudad de la luz”, se encuentra en la fase final de una limpieza histórica que pronto permitirá a sus habitantes nadar de nuevo en sus aguas.

 

¿Después de la descontaminación, qué?

 

Para De Lisio la descontaminación del Lago de Maracaibo no concluye con su saneamiento y advirtió que de nada servirán los esfuerzos si las aguas residuales producto de las actividades agrícolas, industriales y domésticas siguen llegando a este cuerpo de agua. Asimismo, recalcó que es necesario que la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), implemente políticas y protocolos para evitar y atender los derrames de crudo que por años se han estado registrando.

“Una vez descontaminado tenemos que canalizar las aguas residuales y evitar que vayan otra vez directamente al lago porque si no, va a ser difícil que logremos sanearlo del todo. Por otro lado, la industria petrolera tiene que hacer los esfuerzos necesarios para evitar los derrames. No puede ser que haya tenido un desempeño tan nefasto produciendo menos y contaminando más y no sólo en el Lago de Maracaibo, sino en todas las áreas operativas. Hay que volver a la PDVSA que tenía estándares internacionales de seguridad ambiental”, recalcó.

A su juicio, nunca es tarde para incentivar al Estado venezolano a que cumpla con los compromisos y tratados a los cuales se ha adherido en pro de la conservación del medio ambiente y aseguró que es necesario hacer de Venezuela un país ecológicamente viable.

“Es un problema de adecuarnos a la visión ecológica que mueve al mundo actual (…) Eso nos obliga a repensarnos como país, tenemos que ser un país ecológicamente viable, sabiendo además que nosotros tuvimos el primer Ministerio del Ambiente de este lado del Atlántico, el segundo en el mundo después del francés”, concluyó.

 

Escuche el audio de la entrevista completa aquí:

 

Vanessa Acosta