Histórico fallo despenaliza la eutanasia en Ecuador
Vanessa Acosta
15 de febrero de 2024
Histórico fallo despenaliza la eutanasia en Ecuador

En un fallo calificado como histórico, la Corte Constitucional de Ecuador despenalizó la eutanasia en ese país. La decisión llegó tras la demanda interpuesta por Paola Roldán, una mujer de 43 años que sufre de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), enfermedad neurodegenerativa que deteriora progresivamente la movilidad muscular y para la que no existe cura.

En 2023, Roldán introdujo una demanda contra el artículo 144 del Código Orgánico Integral Penal ecuatoriano, que establecía la muerte médicamente asistida como un homicidio con pena de prisión de entre 10 y 13 años.

Tras la sentencia de la Corte, Ecuador se convirtió en el segundo país de Latinoamérica después de Colombia en despenalizar dicha práctica y en el noveno de todo el mundo. Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos, Canadá, España, Portugal, Nueva Zelanda y cinco Estados de Australia que han despenalizado la eutanasia.

Esta práctica es definida como el procedimiento médico consciente, intencional y voluntario mediante el cual se le pone fin a la vida de un paciente terminal, es decir, sin expectativa alguna de mejoría, con el fin de ahorrarle mayores sufrimientos y dolores.

Así lo explicó el doctor Carlos Cabrera Lozada, médico con maestría en Bioética, al tiempo que detalló que hay dos tipos de eutanasia.“Está la activa, a través de la cual se administran sustancias o procedimientos para que ocurra la muerte; y la otra es la pasiva, en la que se aplican los cuidados mínimos indispensables como solamente la hidratación nutrición mínima”, puntualizó.

En todo caso, la eutanasia siempre es un tema sensible, álgido y polémico, en el que confluyen desde aspectos éticos, morales, legales y hasta religiosos. El debate se divide entre quienes defienden el derecho a decidir sobre la propia muerte en casos de enfermedades degenerativas e incurables, y quienes consideran que la despenalización de esta práctica pudiera llevar a la práctica de la muerte asistida sin las debidas consideraciones.

 

El caso de Paola Roldán

Roldán fue diagnosticada con ELA en 2020, pocos meses después de dar a luz a su único hijo, tras lo cual recurrió a distintos tratamientos, incluso en Estados Unidos, con la esperanza de curarse. Nada dio resultado, por lo cual comprobó que la enfermedad que padece no tiene cura.

La patología avanzó, por lo cual sufrió un acelerado deterioro. Hoy por hoy, ha perdido la movilidad en más de un 90 %, sufre dolores intensos, permanece conectada a un respirador y necesita ayuda y cuidados las 24 horas.

De acuerdo con Mayo Clinic, la ELA suele comenzar en las manos, los pies, los brazos o las piernas. Luego se extiende a otras partes del cuerpo. Los músculos se debilitan a medida que mueren más células nerviosas. Con el tiempo, esto afecta la masticación, la deglución, el habla y la respiración.

“Es una enfermedad que se caracteriza por parálisis total, solamente es la conciencia lo que queda funcionando. Lo que ella reclama es un acto de humanidad”, aseguró Cabrera Lozada.

Escuche el audio de la entrevista completa aquí:

 

Vanessa Acosta