¿Quién reparará las escuelas antes del regreso a clases?
Redacción Web
26 de julio de 2022
¿Quién reparará las escuelas antes del regreso a clases?
El régimen de Nicolás Maduro decidió la creación de los Bricomiles, brigadas con personal militar para reparar escuelas

La creación de las brigadas comunitarias-militares (bricomiles) por decisión del régimen Nicolás Maduro ha generado alerta en diversos sectores de la sociedad civil venezolana.

Algunos advierten sobre una “renovada acción de militarización” en las tareas de “reparación, adecuación y mejoramiento de más del 80 % de las instituciones educativas venezolanas”.

“Es la logística sobre el terreno, Poder Militar, Poder Popular, juntos, con el 1×10 del buen gobierno, en cada escuela (… Me da una gran felicidad espiritual saber que le vamos a poner las escuelas, liceos y colegios a los muchachos pepito, bello, bello”. Así lo dijo Maduro al presentar un balance el pasado 12 de julio sobre las funciones de estas brigadas militares.

Maduro dijo que la organización de la labor de las bricomiles ha sido “un éxito total” con el propósito de reparar instituciones educativas y sanitarias durante las vacaciones escolares.

La Escuela de Educación de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB)celebra cualquier iniciativa destinada a la preservación de las instituciones educativas venezolanas, pero cuestiona que las labores de mantenimiento de las instalaciones se limiten a programas especiales.

“La conservación de la planta física de las escuelas venezolanas no debe ser una acción de emergencia o un anuncio oficial que, por vía de la excepcionalidad, pretenda generar un impacto comunicacional y posicionar coyunturalmente un tema de opinión pública nacional”, expuso UCAB en un comunicado.

Griselda Sánchez, educadora y presidenta de la Formación de Dirigentes Sindicales (Fordisi), considera la implementación de las bricomiles como una “medida electorera” y reitera que desde hace varios años se ha exigido la recuperación de los centros educativos.

“Ocho de cada diez escuelas que visitamos tienen problemas de infraestructura, no tienen muchas veces pupitres, los jóvenes comen en el piso. Son 24 .000 unidades en Venezuela que se encuentran en completo deterioro”. Sánchez insiste en que se requiere un trabajo profesional que pueda ejecutar las labores de reparación.

“Entendemos que en las comunidades existen padres, madres y representantes que pudieran colaborar, albañiles, electricistas, pero no debería quedar la recuperación de las escuelas en manos de las comunidades, es un acto irresponsable”, insistió.

Para Rocío San Miguel, presidente de Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada Nacional, las bricomiles. Ella se basan en “utilizar a los militares como obreros obedientes, disciplinados y subordinados. Sin derechos laborales. Mano de obra barata de una FANB que se desprofesionaliza cada día más con estas decisiones de su comandante en jefe”. Asimismo  lo evalúa como un nuevo “despropósito” para la Fuerza Armada Nacional (FAN).

Llamado a la calma

Ante la preocupación sobre la presencia de militares en centros educativos, Carlos Calatrava, director de la Escuela de Educación de la UCAB, insiste en la necesidad de mantener la calma.

“Lo que estamos viendo son manejos, usos, ideas de algo que no tiene que ver ni con lo que es el trabajo de acomodar una escuela”. “La desprofesionalización de las Fuerzas Armadas y el uso instrumental de los consejos comunales”. Refieriéndose a lo anterior “bueno es que esto va a suceder sin maestros, sin niños y jóvenes en las escuelas y eso es un primer llamado de calma”.

Sin embargo, el profesor recuerda que en Venezuela las situaciones excepcionales o de emergencia tienden a convertirse en permanente.

Por otro lado…
“Tenemos que hacer el llamado de alerta desde ahora porque cuando comiencen las clases tenemos que estar en control y en supervisión literalmente de ver si las bricomiles van a estar funcionando dentro de las instituciones y qué rol van a tener”. Añadió Calatrava

De acuerdo a la ministra de Educación, Yelitze Santaella, han registrado 26.464 instituciones educativas entre públicas y privadas y, hasta el 12 de julio, habían conformado 23.832 bricomiles en las distintas instituciones. Especificando que se encontraban organizados en un 90 %.

En octubre del año pasado, las autoridades permitieron el regreso a clases presenciales de forma “progresiva y alterna” a pesar de que. -Según trabajadores del sector educativo-. Las condiciones no eran óptimas debido a los bajos salarios que perciben y a la situación de infraestructura de muchos centros educativos.

Una investigación de Cecodap, organización dedicada a defender los derechos de niños, niñas y adolescentes en Venezuela. Dice que el primer año de presencialidad ocurrió en medio de “condiciones deplorables”. Observando “Fallas en los techos, falta de agua, de gas doméstico, lo cual imposibilitaba la cocción de los alimentos del Programa de Alimentación. La Brecha educativa entre lo que aprendieron en las clases virtuales y cómo llegaron a estas clases presenciales. Sin olvidar falta de transporte público, entre otras fallas. Una de las más significativas por la cantidad de escuelas que reportaron estas fallas fue la falta de docentes”.

El año pasado, días antes del reinicio de actividades académicas presenciales, la ministra de educación, Santaella aseguró que el gobierno se encontraba desarrollando un plan para rescatar la infraestructura escolar.

Los salarios

Durante los últimos años, los maestros venezolanos han protagonizado diversas protestas para exigir reivindicaciones salariales y laborales que no han sido cumplidas. Unos 97.000 de los 600.000 docentes que deberían estar en servicio, según estimaciones de la UCAB, “han engrosado” la cifra de migrantes.

Muchos de los maestros que se mantienen en el país se han visto obligados a abandonar las aulas de clase para buscar fuentes alternativas de ingresos. Todo ello buscando su supervivencia y las de sus familiares.

Calatrava insiste en que los maestros venezolanos hacen grandes esfuerzos para garantizar la educación, pero deben hacer frente a condiciones muy adversas.

Recuerda que el 80 % de los docentes venezolanos dependen del Ministerio de Educación y expone que el salario promedio de un educador en América Latina son 949 dólares mensuales.

En Venezuela, el más reciente ajuste salarial para el sector fue equivalente a entre unos 50 dólares y 120 dólares mensuales.

Sumado a todo este deficit no encontramos con los bricomiles

Información VOA

Redacción Web